Biden | Informe de Progreso de 3 Años
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Para muchos en el movimiento por la justicia migrante, la toma de posesión del presidente Joe Biden en 2021 marcó un momento de esperanza y posibilidades después de cuatro años de la administración de Trump que se definió por su crueldad hacia les migrantes. Aunque Biden comenzó su mandato presidencial revocando varias de las crueles políticas de inmigración de Trump (mientras se demoraba con otras) e implementando algunas reformas modestas a la aplicación de la ley en el interior del país, en el transcurso de tres años su administración se ha movido cada vez más a la derecha estas cuestiones.
Bajo la administración Biden, las detenciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) han vuelto a los niveles previos a la pandemia y la vigilancia se ha disparado. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP por sus siglas en inglés) ha experimentado con la detención de migrantes al aire libre a lo largo de la frontera. Durante el mismo tiempo, su administración abrió o amplió centros de detención y se negó a cerrarlos incluso cuando fue recomendado por el gobierno de Biden. En cada oportunidad, Biden ha dejado clara su intención de mantener la frontera inaccesible y enjuiciar, detener, vigilar y deportar a más personas.
En negociaciones recientes para un paquete de financiación suplementario, Biden aclaró que ve las vidas de les migrantes como moneda de cambio prescindible y que está mucho más cerca de la administración anterior en política de inmigración de lo que indicó durante su campaña electoral. En estas negociaciones, se ofreció voluntariamente a reducir su autoridad de libertad condicional y declaró que cerraría la frontera “ahora mismo”. No sólo ha incumplido sus promesas, sino que el Presidente se ha movido hacia la derecha y se ha atrincherado en un cruel enfoque de disuasión y castigo de la migración que simplemente no funciona.
Tras el fracaso del Congreso en aprobar el paquete de financiación suplementaria negociado, los informes indican que Biden podría emitir órdenes ejecutivas o regulaciones que intentarían lograr algunos de los objetivos políticos negociados para ese proyecto de ley, incluido dificultar que las personas solicitando de asilo pasen la primera etapa del proceso y rechazando arbitrariamente a muches solicitantes de asilo en la frontera antes incluso de que lleguen a esa primera etapa. En un viaje reciente a la frontera, Biden sorprendentemente invitó a Trump a unirse a él para presionar al Congreso para que aprobara el fallido proyecto de ley suplementario y lo hizo de nuevo durante su discurso del Estado de la Unión en Marzo. . Por ultimo, Biden promulgó un proyecto de ley de asignaciones para el año fiscal 2024, negociado a través de reuniones clandestinas con líderes republicanos, que aumentó la financiación para la detención y vigilancia por parte de ICE a niveles nunca antes vistos en la historia de la agencia, suficiente para detener a una población diaria promedio (ADP, por sus siglas en inglés) de casi 42.000 personas.
En lugar de avanzar hacia el cumplimiento de su promesa de un sistema de inmigración más humano, en general, el presidente no sólo ha retrocedido en todas nuestras exigencias políticas, sino que ha cedido cada vez más terreno a los sectores antiinmigrantes más extremos del gobierno y la sociedad, y en el proceso, ha desplazado el punto de partida de futuras negociaciones más hacia la derecha. Si el presidente continúa por este camino, consolidará su legado de cofirmante de una agenda de derecha en cuestiones de migración. Biden no ha cumplido sus promesas. Exigimos que el presidente cambie de rumbo inmediatamente y avance una visión proinmigrante que respete la dignidad de todas las personas.